Los seminarios de 4mar no son lo que parecen …

También en los cursos llegan a existir muchos divorcios, y algunas veces llegan a darse matrimonios entre integrantes del curso, que al regresar a la realidad, terminan fracasando. También muchas veces se observan depresiones, y bajas emocionales, cuando la gente al haber salido, se da cuenta de la realidad, y empieza a desaparecer el efecto “todo lo puedo en la vida”.

En primer lugar se acercan no por publicidad, sino por el boca en boca y por invitación de algún conocido, y ese va a ser empujado a que enrole a otras personas. Cuando viene una amiga y te dice ‘hacer este curso que es lo mejor que te puede pasar’, tú le crees y querrás probar. Así funciona como una cadena de boca en boca, la gente se acerca por ésto, porque quien te lleva es tu mejor amiga, un familiar o tu novio que te engancha. No caes porque seas débil, todos tenemos un tendón de Aquiles, sino porque CONFIAS. No se puede contar nada y dicen que es por que la persona experimente 100%. Una cosa es la confidencialidad de no contar el proceso de otros, muy distinto a ir a ciegas, con la confianza de un amigo.


En el primer encuentro los entrenadores te prometen -de una forma tajante y agresiva- que tu vida va a cambiar. El truco es librarse de las personas que pueden llegar a ser duras de enrolar. Te insultan, si les contestas, te echan o te vas tu mismo porque no te lo tragas. Es una especie de selección de las personas que si pueden ser permeables a ser transformadas en el curso. Cuando te echan te dicen: «te echo de aquí  porque tú no sirves para nada y no quieres transformar tu vida», seguidos por toda clase de insultos. Ante tal reproche el resto del grupo queda impactados y es seguro que en ese curso nadie más se va a atrever a oponerse o a irse.