Los seminarios de 4mar no son lo que parecen …

Cuando las personas llegan al Avanzado, se les advierte que estén preparados para transformarse en nuevas personas: transformarse uno mismo para transformar la realidad, negar el concepto de verdad para adquirir el concepto de poder, el cual comienza en poder sobre uno mismo, pero termina siendo poder sobre los demás individuos a los que «se coachea».

En el último nivel, Liderazgo (675 €) que a diferencia de los otros (que duran pocos días), dura tres meses, y se trata de llevar lo aprendido a la vida, se realiza una «carta-compromiso» donde, el participante se pone sus metas. Pero para 4mar, hay una más importante que todas las demás, y es que deben de enrolar personas para poder seguir en el curso. Con el nivel de coerción enrolar es lo importante en la vida, y cualquier conocido o vecino, es un cliente prospecto, a ser molestado durante mucho tiempo para que entre al curso.

Se hacen 3 reuniones durante este proceso, sobre todo para mostrar los avances en los enrolados. También se hacen grupos con un staff. Estos grupos deben de encargarse de que todos enrolen. No importa estar despiertos en la madrugada para lograrlo. Si uno ya enroló tiene que presionar a los de su grupo hasta que enrolen, y si todo su grupo ya enroló, entonces se busca que todo el grupo grande enrole, hasta que todos estén completos. Después de las reuniones, se realiza una última en un “lugar secreto”, para terminar con el curso. El coach que fue odiado durante el curso por los ataques personales, termina siendo admirado entre los participantes (algo parecido a lo que pasa con el «síndrome de Estocolmo»). Aunque aquí termina todo a los participantes se les invita a ser staff, ante lo cual no se atreven a decir un no, porque se utilizarán técnicas coercitivas para convencerlos de que participen.

Recuento de los daños:


Uno de los fenómenos que se observa entre los participantes de los cursos y las personas que buscan hacerlas razonar, es la “polarización” puesto que los participantes creen que el curso es lo mejor que les ha pasado porque los ha cambiado, y la gente de fuera muchas veces se asusta ante el cambio radical que ve en estas personas.