Perdí a mi hijo en una relación sectaria

A los pocos meses, se había distanciado de su familia, su iglesia y sus ministros, amigos de la universidad y en definitiva de todos sus amigos. Empezó a hablar y comportarse como ella hacía. De hecho, empezó a decir y hacer cosas que antes detestaba. Incluso se le veía diferente. Todas las facetas de su vida habían cambiado: su ropa, su peinado, sus gustos o las cosas que no le gustaban. Era incapaz de pensar y actuar de forma independiente. Parecía que esta chica estuviera controlando obsesivamente toda su vida. Ella había robado a mi hijo de su propio ser y ni siquiera se había dado cuenta. De hecho, él se había ido de buena gana, ¡pensando que se juntaba con una mujer ideal!

Entonces, ¿cómo es posible que la personalidad y el comportamiento de alguien cambie así de esta manera tan radical y de un día para otro?. Hay gente que nos ha dicho que igual era una persona débil. Pero sabemos que nuestro hijo estaba pasando un momento vulnerable en su vida.

“¿Está mi hijo en una relación sectaria?

Un amigo, que había conocido a mi hijo por muchos años, pensó que se estaba comportando como si estuviera en una secta. En mi ignorancia, yo siempre había pensado en las sectas como los grandes grupos con líderes carismáticos y de los miembros que estaban dispuestos a suicidarse en masa – como Jonestown o Puerta del Cielo-. El comentario de mi amigo nos puso en camino de un viaje hacia un mundo desconocido. Empezamos a ponernos en contacto con entidades de ayuda. Empezamos a leer libros y a aprender sobre las sectas. Nos unimos a un grupo de apoyo de nuestro país.

En respuesta a mi petición de ayuda, la especialista en sectas Carol Giambalvo nos dijo «la situación de su hijo parece muy grave; mi corazón está con ustedes.» Nos sugirió que la situación de nuestro hijo podría ser de manipulación de uno a uno, una relación sectaria que Janja Lalich y Madeleine Tobias describen en su libro Take Back Your Life (p.73) como «una relación íntima de deliberada manipulación y explotación entre dos personas, a menudo con engaño.»