Me rompieron la vida

En nombre del “sentir”, he visto decir y hacer aberraciones tanto  a la terapeuta como al resto de los componentes del grupo, entre los que me incluyo, causando un sufrimiento a otros miembros y me imagino que a otras personas y familiares, como por ejemplo:“siento que me tienes que dar la herencia que me corresponde en vida…ya que es ahora cuando me hace falta, no cuando te mueras”.

Esto se lo he oído yo recomendar a la terapeuta delante de todo el grupo a una compañera para que se lo dijese a su padre y con ese dinero poder así pagar los cursos que “necesitaba” hacer por “su propio bien”, “para curarse”, “sanarse”, “seguir su camino espiritual” o llegar a la “Iluminación”.

A mí me costó “sentir” tres años, ya que según la Maestra, a mi pregunta de por qué me encontraba cada vez peor con el trabajo que ella hacía, me dijo:

-“Tú no sientes: ése es tu problema”

– «Y, ¿por qué?», le pregunté yo, a lo que ella respondió

-“Tu lado masculino es más grande y está más desarrollado que el femenino, por lo que eres insensible al amor, no puedes amar y es por eso que has ido haciendo daño a todas las mujeres que te has encontrado en tu vida.”

Yo le pregunté llorando:

-«¿Y qué puedo hacer?»

-“No lo sé”,  respondió ella

-“Ya te lo iré diciendo: este es tu karma, que estás pagando de otras vidas, tómate estas gotas” y me dio un frasquito con un cuenta gotas, que me costó 30 €.

-“Cuando se te acabe me pides más”, A mi pregunta de que cuanto tiempo tardaría en curarme, me respondió;

-“Depende de tu entrega y de cuánto tiempo tardes en rendirte”.