El centro de rehabilitación funcionaba como una secta

Este matrimonio nos llevó a trabajar con ellos, a mi madre en una centralita y a mi como auxiliar contable de una radio que tenían en una zona de Madrid, en ese lugar también la mayoría nos tenían muy vigiladas.

Toda la gente que trabaja en esta organización no reciben salario, lo único techo y comida pero sinceramente con todo lo que vivimos hubiera preferido no tener para comer o dormir en la calle pero haber estado en paz, tranquila.

En ese lugar si bien la mayoría nos tenían vigiladas pero había gente muy buena poca, pero las había y esas pocas me dejaban ver el correo y escribir a mi familia.

Pero cuando los demás se dieron cuenta nos montaron un follón espectacular.

Me tenía que escapar a un locutorio que había allí cerca para escribir a mi gente que a su vez no nos animábamos a decirles la verdad para no preocuparlos a la distancia.

Pero sí se lo dijimos a un pastor evangélico conocido nuestro de Colombia, que a su vez se preocupó por nosotras e investigó este centro en nuestro país y otros… y a los días nos envía un e-mail urgente diciéndonos que averiguó que este centro era una secta en toda regla y que nos ayudaría a salir de allí porque realmente con lo que averiguó quedó súper preocupado por nosotras.

Una de las veces que me tuve que escapar para llamar a los míos, fue cuando nos llevaron a una iglesia en la capital. Como los responsables no pudieron ir, entonces nos dejaron en manos de un hombre que no solo nos llevaba sino que era el encargado de vigilarnos todo el tiempo, en un momento que el se descuidó fuimos al locutorio a llamar a nuestra familia que hacía semanas que no podíamos llamarles.

Este hombre dio aviso a los responsables que fueron al locutorio y nos montaron un escándalo y no solo en el locutorio sino en la iglesia cuando llegamos, cuando salimos de la iglesia en el coche eran puros gritos ellos gritándonos y nosotras respondiéndoles y ni hablar cuando llegamos a la casa nos gritaron peor que en el locutorio, iglesia y coche. Pero en ningún momento nos quedábamos calladas especialmente yo, que soy muy tranquila pero cuando algo me saca no puedo evitar sacar mi carácter.