El centro de rehabilitación funcionaba como una secta

No solo eso, sino que el día me lo pasaba llorando todo el tiempo:  estaba recién llegada y extrañaba mi país, fueron 4 meses que lloré muchísimo día y noche hasta el punto que llegué a enfermar de tristeza.

La mejor forma que tenían de consolarme era diciéndome que era una desagradecida, que debía estar contenta de estar en España y en lugar de ello lloraba por lo que dejé atrás, que era una desagradecida por llorar por mi país y gente, que debía olvidarme de ellos y asimilar que estaba aquí  con ellos.

Con esas palabras, más lloraba porque no me podía creer que me dijeran eso.

Comenzaron a tenernos muy vigiladas.

Había chicas que lo estaban pasando fatal y otras que por temor no decían nada.

Ayudamos a escapar a dos chicas, una de ellas estaba rehabilitada y no la dejaban salir para estar con su esposo e hijitos. Un día el esposo va a verla y decide irse con él pero como era muy difícil poder salir, la ayudé y se pudo ir feliz con su esposo. Cuando los líderes se dieron cuenta fueron tras ella en furgoneta y no pudieron alcanzarla …

Luego, también otra chica, -no doy nombres porque no quiero comprometer a nadie- ella era del sur, hacía 5 años que se estaba carteando con un chico que también estaba en este centro, pero en otra provincia. La dejaban recibir cartas de él, pero antes leyéndolas ellos, si había algo que a ellos no les gustaban rompían la carta y no se la daban a ella, le dejaban que escribiera cada 6 meses  y quizás alguna llamada de 5 minutos que el le hacia cada 8 meses. Ellla nos lo contaba y ademas fuimos testigo como una carta que le llegó se la rompieron y de desesperación quiso llamarle pero no la dejaron.

Ella estaba allí 5 años, y cansada de la situación pidió nuestra ayuda y la ayudamos a escapar con su novio, porque en e no hay otra forma de salir escapándose porque no dejan salir, es como que tienen retenida a la gente.