El control férreo de los adeptos en TVIND

LISA

Annelie nunca llegó a África, pero Lisa Karlsson (nombre fingido), que en la actualidad ejerce de médico, sí. A Lisa le captaron en la Casa de Cultura en la calle Sergels Torg para trabajar para U.F.F.. Quería hacer prácticas en África y por eso se fue a un curso en la Escuela Superior Ambulante.

– Viajamos por distintos países y, ya que teníamos un presupuesto limitado, íbamos a dedo y dormíamos donde podíamos, en casa de desconocidos, donde fuera. Fue muy instructivo, pero también entrañaba algunos riesgos, ya que teníamos la intención de cruzar a dedo un país en guerra civil completa, explica.

Lisa ya estaba adentrándose más en la organización, llegando al núcleo con su carácter sectario y se convirtió en un miembro de prueba con un contrato de dos años. Quien se hace miembro vitalicio suscribe un contrato por el que se compromete entregar todos los ingresos económicos, herencias y cosas por el estilo al grupo de profesores, y recibe dinero de bolsillo y dietas de la caja común.

También ella notaba ahora que ya no era tan fácil salirse del grupo.

– Teníamos asambleas generales en las que nuestros ‘compañeros’ nos exponían a duras críticas. Una vez alguien declaró que pensaba marcharse a casa – y respondieron todos: “No vamos a poner fin a esta reunión antes de que haya cambiado de opinión.” Continuamos durante toda la noche y al final quebrantó y dijo que ahora ya no quería irse a casa. Entonces dijeron: “No suena como si lo pensaras de verdad lo que dices. Continuaremos hasta que suene convencido.”

– Cuando observé el efecto que este trato tenía sobre su psique entendí que yo no me quería exponer de ninguna manera a algo semejante.