El control férreo de los adeptos en TVIND

Annelie se convirtió en uno de los alumnos más abnegados de la escuela. Siempre había estado interesado en el deporte y la competición. Por eso, llegó a animar a sus compañeros de clase cuando éstos se relajaban. Al mismo tiempo surgían dudas. ¿A dónde iba el dinero que pedían en la calle? Sólo durante un día recolectó 1.500 coronas. Cada mañana se ingresaba el dinero en una cuenta bancaria.

– Nunca el profesor nos dio una respuesta satisfactoria cuando le preguntábamos para qué se utilizaba el dinero. Al final decían que se empleaba para el funcionamiento de la escuela, el alquiler y cosas por el estilo”, explica Annelie.

Al mismo tiempo, el novio de Annelie se dio cuenta por sus correos electrónicos de que algo no iba bien, que estaba cambiando. Él se informó sobre la escuela de Hull y llamó a los padres de Annelie. Juntos planificaron la ‘liberación’ de Annelie. Después de las vacaciones de navidad no debía regresar a Hull.

– Cuando llegué a casa estaba tan hiperactiva y no me podía relajar. Mi madre me tenía que decir una y otra vez que me calmara. Estaba tan acostumbrada de tener tantas cosas que hacer en cada momento…

Al cabo de unos días confrontaron a Annelie con las informaciones sobre la escuela.

– Primero tuve una reacción violenta de defensa, pero en cierto modo también me había ido preparando a que se debía cuestionar la escuela, puesto que yo mismos abrigaba ciertas sospechas. Pero cuando me dijeron lo que habían encontrado, todo encontró  su lugar como las piezas de un mosaico, tuve un ataque de nervios y me eché a  llorar,” explica Annelie.