El control férreo de los adeptos en TVIND

ANNELIE

Convertirte en “trabajador de solidaridad” es el primer paso para entrar en el Grupo de Profesores. Annelie Karqvist de Sollentuna dio este paso. Vio el anuncio publicado en el periódico: “¿Quieres trabajar como voluntario en África?” Annelie trabajó todo el verano de 1999 para recuperar las 25.000 coronas que le había costado estudiar en la escuela de Amdi Petersen a las afueras de Hull, en Inglaterra.

Allí empezó a sufrir el ataque de nervios. Falta de sueño, trabajo duro y aislamiento del entorno. Debía aprender a obedecer ciegamente.

– No nos permitían cuestionar lo que estábamos haciendo. Cada mañana teníamos que limpiar muchos servicios que nadie utilizaba. Todas las tareas que nos endosaban –renovar la escuela, preparar la comida, hacer pan fresco cada mañana– hacían que lo tuviéramos difícil para terminar la formación. Y estábamos obligados a alcanzar una determinada cantidad de puntos para ir a África y trabajar allí en el proyecto de ayuda.

– Y cuando nos quejábamos, respondían: “Si aún aquí no lográis los objetivos, ¿cómo pensáis hacerlo en África?

Una parte de su “formación” consistía en recabar dinero para el viaje a África mediante la venta del periódico escolar en las calles de Leeds.

– Vivíamos en el suelo de una iglesia y vendíamos periódicos de sol a sol. Nunca había pasado tanto frío. También en restaurantes debíamos pedir que nos invitaran al café, a mi me costó mucho mendigar.” En la Escuela Tvind se considera la capacidad de mendigar y sobrevivir sin dinero, como un aprendizaje importante al igual que la gente en el Tercer Mundo debe sobrevivir sin un duro.