Sai Baba: los descubrimientos

Mis sospechas, una vez despertadas, sobre la divinidad de Swami, no me dejaban en paz. Lo que ciegamente acepté porque se me dijo que era así, no pasaba las pruebas de un escrutinio. Hasta los hombres de poder alrededor de él, aunque actúen su papel de subordinados devotos frente a él, actúan otro papel a sus espaldas. En ocasiones, yo estuve con miembros de su «inner circle» (grupo de los más allegados), Mr. Rao, por ejemplo, de la oficina principal. Una vez fui enviado a él por Swami en busca de algo y su respuesta terminó con estas palabras: «¡Swami no sabe lo que está diciendo!» (!) Sin embargo ellos mismos son los que perpetran la idea de que Swami lo sabe todo.

Durante este periodo de varios meses de cuestionar, me tocó mi parte del proceso de doctrinas por parte de los que ocupan altas posiciones. Mientras estuve en el ashram mis primeras investigaciones causaron una intensa interacción social de un miembro indio del núcleo central quien, como un desconocido sin invitación, nos visitó a Faye y a mí en nuestra unidad después de casi cada darshan por una semana para hablarnos maravillas de los poderes milagrosos de Swami. Fue sólo después de un tiempo que nos dimos cuenta por qué lo hacía.

Una vez de vuelta a casa, cuando los rumores sobre nuestra deserción comenzaron a volar por diferentes partes, empecé a recibir llamadas de devotos de largos años de las líneas de los VIP, diciéndome que yo tenía problemas. Yo tenía que decidir si Sai Baba era Dios o no. Si en verdad era Dios, entonces podía hacer lo que quisiese con cualquiera, sexualmente, fraudulentamente, en términos de drogas, o de trucos, etc., pero, por supuesto, si no aceptaba que él era Dios, entonces yo tenía mi propio concepto de la moral, y las leyes de mi tierra a seguir.

Para mí no había qué escoger.

De sobra sé que hay ejemplos por todo el mundo de gente que va a Prasanthi Nilayam y regresan con un nuevo enfoque a la vida, pero lo mismo les sucede a personas que visitan a otros gurús en la India, o la Madre Meera, o al Santuario de Lourdes, etc. Mediante mis investigaciones sobre el poder de la mente encuentro explicaciones simples para esto.

Si tan solo un pequeño grupo de personas se sientan juntos en silencio a hacer meditación Yoga, trabajo de círculo o si simplemente meditan, esperan. Con frecuencia obtienen un ambiente muy bello, y aún, algunas veces ocurren curas.

Imagínense la energía que puede ser generada por cientos de personas sentadas quietamente enfocándose en el darshan por una o dos horas. Entre ellos puede haber psíquicos naturales o entrenados, así como mucha gente sentados tranquilamente y enfocados por un largo periodo de tiempo que hasta puede que sea el primero de su vida. Puede que sucedan diferentes experiencias que no tengan nada que ver con Baba.

Yo creo que la «conexión-amor» que las personas experimentan es simplemente uno conectándose con Uno Mismo.