Sai Baba: los descubrimientos

A la mañana siguiente, recibí un fax diciendo que Peggy había fallecido.

Unos pocos días después tuve una entrevista en la compañía del editor de Sanathana Sarathi y éste le dijo a Swami que Faye era ahora la editora de la revista de Peggy Mason.

SB: ¡Sí, sí. Está en muy buenas manos, sal adelante con eso! ¿Cómo está Peggy Mason?

Yo: ¡Ya se ha fundido con usted!

SB: ¡Sí, Ella vive cerca de ustedes en Inglaterra!

Yo: ¡Sí, ella vivía a ochenta millas de nosotros, pero falleció hace unos días, Swami. Ella está

ahora con usted!

SB: ¡Sí, sí, su esposo era muy buena persona. Cuando regreses la saludas de mi parte!

Yo: ¡Ella murió Swami. Murió. Se ha fundido con usted!

SB: Le das mucho amor de mi parte cuando regreses a Inglaterra.

Yo: ¡No puedo Swami porque está MUERTA!!

SB: ¿Oh?, ¡Oh…!

En otra entrevista unos días después, (esta vez con Faye) Swami parecía estar muy confundido y hablaba incoherentemente sin sentido alguno. Habló como por un minuto y terminó diciendo que Peggy Mason había tocado muy bien la trompeta durante las celebraciones Navideñas que acababan de llevarse a cabo en el ashram. Él no estaba bromeando, nos quedamos perplejos y algo molestos. Todos los demás lucían confundidos y algo preocupados al escucharlo divagando, ya que todos los presentes habían oído a Maynard Ferguson tocar la trompeta el día de Navidad.

En dos diferentes ocasiones nos llevó al cuarto de las entrevistas privadas y nos hizo preguntas asiduamente sobre alguien que estaba en la sala de entrevistas. Entonces, después de que todos habíamos regresado a la sala de entrevistas, repitió todo lo que yo le había dicho, sin agregar ni quitar nada, mientras daba a entender que estaba obteniendo esta información al momento simplemente «sintonizándose».

Quizá sea por esto que pensó que yo era estadounidense al principio, hasta se refirió a mí en un discurso como el americano. ¿Le habrían informado mal…?