Sai Baba: los descubrimientos

El Proyecto del Agua

Se ha alegado que todas las setecientos cincuenta y cinco aldeas en el Proyecto de Agua Sai Baba están ahora recibiendo agua. Yo me creí esto hasta que se me mostró un periódico en Telegú con un artículo de primera plana con fotografías mostrando las aldeas que no tenían agua, tuberías rotas o inexistentes, tuberías sin tanques, y muchas sin absolutamente nada.

El encabezado traducido decía:

» SAI BABA ¿DÓNDE ESTÁ NUESTRA AGUA? ¡NOS HAS ENGAÑADO DE NUEVO! »

Yo visité algunos de éstos poblados ubicados dentro del radio del proyecto y encontré por mi propia cuenta que la queja en el periódico estaba substanciada. Al interrogar a ciertos hombres de negocio en el área, descubrí una interesante información. La opinión general concurrió que el proyecto había sido planeado porque el ashram estaba teniendo muchos problemas debido al insuficiente abastecimiento de los pozos; uno de los cuales estaba causando molestias gástricas, especialmente a los devotos extranjeros.

La solicitud de permiso para poner una tubería de agua directa al ashram había sido ignorada por el gobierno, la respuesta concluía que a no ser que los poblados a lo largo de la propuesta línea fueran beneficiados, no se otorgaría el permiso. A eso se debió la recaudación de fondos a nivel mundial, que también me dejó perplejo – especialmente al haber sido instruido en la doctrina dada por Sai Baba de no recabar fondos. En menos de doce meses una apropiada línea entubada hasta el ashram incluyendo una selección de aldeas fue instalada. Después la labor paró. Ante mi consternación al habérseme contado esta escandalosa situación, los mayores de los pueblos simplemente encogieron sus hombros diciendo: ¡Qué le vamos a hacer!

Problemas Económicos

Mientras Faye y yo estuvimos viajando por el mundo, hablándole a grupos de Sai Baba, después de casi todas las reuniones, venían personas a pedirnos ayuda debido al engaño económico que habían experimentado en el ashram. En particular, el haber dado muchos miles de libras esterlinas o dólares o marcos o lo que fuese por una unidad en el complejo sin llegar nunca a obtenerla, y sin ni siquiera haber obtenido un recibo por la cantidad pagada. Cuando ya desesperanzados trataron de que se les devolviera su dinero recibieron la respuesta de que no había ningún asentamiento de la transacción. Esta historia la oímos repetidas veces.

Es una práctica común en los retiros y reuniones que a los nuevos devotos se les diga que Sai Baba no necesita donaciones.