Editorial núm. 9

Miguel Perlado [Psicólogo (COPC). Psicoterapeuta (FEAP). Psicoanalista (SEP-IPA). Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Psicoanálisis (SEP-IPA). Miembro de la Junta Directiva de la Sección de Psicoterapia Psicoanalítica de la FEAP. Miembro de la International Cultic Studies Association (ICSA). En los últimos 17 años, se ha especializado en la ayuda a familiares y ex miembros de sectas. Colabora como profesor en el Máster de Espiritualidad Transcultural, impartido por la Fundación Vidal y Barraquer. Coordina el Grupo de Trabajo sobre Derivas Sectarias del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña (COPC). Ha compilado el texto especializado Estudios clínicos sobre sectas (2004). Ha escrito numerosos artículos en revistas y colabora regularmente con los medios de comunicación en la sensibilización pública. Mantiene el proyecto EducaSectas, que reúne diversos espacios web de libre acceso que informan sobre las sectas].

Pasada la pandemia, vuelve a reactivarse la revista, en un momento especialmente significativo para la asociación. Y es que, justo antes de entrar en estado de alarma, la entidad tenía que celebrar sus diez primeros años de andadura. Y en ese momento, además, se había decidido hacer un cambio de presidencia y con ello también de junta directiva.

La asociación nació como un proyecto a tres bandas, en el afán de tender puentes con los países de habla hispana desde el inicio. Por una parte, estuvo en su creación la difunta Alejandra Cowes, psicóloga clínica de la Argentina que ya tenía en su haber una buena experiencia clínica y, por el otro lado, se nos sumó también el colega mexicano Jorge de la Peña, psiquiatra interesado en cuestiones vinculadas a los derechos humanos. La asociación nacía entonces en la ciudad de Barcelona desde una mirada profesional y orientada, primordialmente, a los profesionales, para poderles ofrecer un espacio de intercambio, así como de formación. Al mismo tiempo, también buscaba dar un lugar a las víctimas y a sus familias.

Si bien eran objetivos ambiciosos, junto a la información o la asistencia que se ha podido ofrecer en estos doce años, dos son las actividades que sin duda se han mantenido centrales: la revista y los encuentros nacionales anuales.

La revista “Tras|Pasos” se convertiría en una revista digital, en una plataforma de espíritu abierto que buscaba abordar un amplio abanico de situaciones clínico-sociales atendiendo a una diversidad de miradas. La elección del nombre vino fuertemente sostenida por Eduardo Gandolfo, quien en el número inaugural ya nos trasladaba que el traspaso tiene que ver con la transgresión, la ruptura de los límites de un modo explotador, en definitiva, con el abuso emocional o espiritual mismo. Otros colegas de Latinoamérica se sumaron con fuerza en ese primer núcleo inicial, al que años más tarde se sumarían otros colegas de nuestro país, como es el caso de José Miguel Cuevas, quien aportó también un empuje importante en el estudio del fenómeno y nutrió de buenas aportaciones nuestro trabajo, o también de Carlos Villagrasa, que desde una óptica legal ayudaría también en algunos de los desarrollos de proyectos vinculados a la entidad.

La segunda actividad de la asociación que ha pasado a ser central, son los Encuentros Nacionales sobre Sectas. A raíz del documental que en su momento se impulsó con un grupo de ex miembros que quisieron hablar de su experiencia en abierto (https://www.aiiap.org/espanol/), pensé que sería interesante poder lanzar una actividad que reuniera en un mismo lugar a profesionales, víctimas y familiares, para que pudieran hablar de su experiencia e intercambiar conocimientos. Junto con el apoyo de los colegios profesionales de psicología de cada localidad, hemos ido sosteniendo esta actividad, nuevamente en un contexto abierto a la participación. Desde los inicios, intentamos sumar también a otras asociaciones que abordan parte de los temas en los que trabajamos, siempre desde un afán de sumar y ampliar los horizontes.

El espíritu de estos Encuentros Nacionales siempre fue el de convocar a todos aquellos que estuvieran interesados en la temática, con propuestas abiertas tanto a experiencias personales, trabajos académicos, investigación o bajo el formato que mejor convenga, en la idea nuevamente de no solo dar cabida sino también intercambiar y, sobre todo, construir un espacio para que aquellos que tienen interés puedan acercarse y aprender. Nuevamente, la pandemia también afectó a los Encuentros Nacionales, que no quisimos hacer online porque para nosotros la presencialidad es fundamental. La realidad de la post pandemia es que ahora todo pasó a ser mixto, entre lo presencial y lo virtual, y de este modo continuamos trabajando para seguir dando vida a un proyecto que todavía debe crecer más.

Este número de la revista llega en un momento en el que, además, y coincidiendo con ese primer aniversario de la asociación, la presidencia y la junta se han renovado por completo. Se ha mantenido la composición interprofesional (psicología, psiquiatra) que ya existió desde el inicio. Durante estos doce años, se tomaron algunas buenas decisiones, aunque algunas otras probablemente no fueron tan acertadas, pero creo que podemos aprender de la experiencia para dar un avance con sentido. Esta nueva etapa que se abre, con un nuevo equipo en la Junta -que ya empezó a trabajar desde el último Encuentro Nacional celebrado el pasado mes de marzo en La Rioja- tiene entre sus manos una asociación aún joven, aunque profesional, a la que deberán ayudar a crecer y a desarrollarse más allá de los límites que quedaron fijados de una etapa anterior. Mi función pasará a ser la de supervisar la actividad clínica, acompañando sin interferir en este nuevo desarrollo, que estoy convencido que abrirá nuevas perspectivas y proyectos todavía más creativos y unificadores.

AIIAP