En PIDE, continuamente estaba la presión para “enrolar”

Yo he llegado hasta el último fin de semana de Impacto y fue justo ahí cuando empecé a hilvanar todos los hilos, a darme cuenta de muchas cosas y decidí irme, no sin antes avisar a todas mis amigas que estaban ahí y a un amigo que “enrolé” yo misma.

Los cité en mi casa y a partir de ese momento no hemos parado de descubrir muchas más cosas y de darnos cuenta en lo que estábamos metidos.

Llegué al taller a través de una amiga que me “invitó”, en un principio todo parecía fantástico. Mi amiga me hablaba de un curso que le habían recomendado en su trabajo de la mano de un cliente que apenas conocía, pero me lo describía como  “genial, te cambia la vida, consigues tus sueños”. Al principio, me dijo lo que costaba y estuve pensando…si vas a cumplir todos tus sueños, pues pagar 1.100€ está bien pensé …

El precio es más barato si uno se apunta a todo el curso, “si confías a priori ciegamente”, esto te lo recordarán a lo largo del curso. Y quien no confía ciegamente en algo ya paga precios más altos (p.ej., 300 € por Descubrimiento, 600 € por Transformación y 600 € por Impacto).

En la primera fase (Descubrimiento), empezamos a notar ciertos cambios, que parecían positivos: te escuchaban de otra manera, usaban palabras un poco extrañas pero potentes y una vitalidad, energía… todo parecía ir bien …

En la segunda parte (Transformación), las cosas se intensifican…recuerdo que yo y otra amiga teníamos que presionar mucho a otra persona para que se enrolara, le llamábamos continúamente por teléfono hasta a regañadientes aceptó, rellenando la famosa “tarjeta de enrolamiento”, donde aparte de dar datos personales y firmarla, uno debe apuntar los 3 deseos que quiere conseguir con el taller y entregar 100 €, puesto que si no se entregan los 100 € no se considera completo el “enrolamiento”.