Los seminarios de 4mar no son lo que parecen …


Cientos de personas fueron «humillados, sufrieron descompensaciones psíquicas o crisis emocionales severas», eso sin olvidar a «los familiares, novios, novias y amigos que observan cómo esa persona querida va perdiendo el ánimo que tenía antes de empezar el curso. Los que se someten al coaching de coerción y las técnicas de desestructuración de la personalidad sufren un vacío, el cual el coach podrá llenar con sus interpretaciones. El coaching tomado en extremo, puede ser nefasto y llevar al suicidio.

Aunque si existen casos de gente que obtuvieron beneficios reales con el curso, la mayoría vuelve a su estado normal, y algunos llegan a sufrir crisis, traumas, o llegan a entrar a otros cursos similares, ante la necesidad de una figura paterna (4mar), que los esté coacheando.