Los seminarios de 4mar no son lo que parecen …

¿Qué harías si tu hijo o un familiar tuviera riesgos de salud porque compraste o le regalaron un juguete y se tragó una pieza?. Primero al médico. Posiblemente después te culpabilizarías por haber dejado en sus manos algo peligroso para él, comprado de los chinos. ¿por qué no miraste la etiqueta? ¿por qué no te alarmaste al no tener información de la empresa? ¿acaso no te diste cuenta que no son profesionales? ¿por qué no pediste referencias? ¿acaso confiaste en exceso lo divertido que le resultaba a otro niño como él? ¿te creíste todo lo que el comerciante te dijo a ciegas, sin caer en la cuenta que es su negocio?.

Lo comentas con tu entorno y piensas, “bueno, muchos niños manejan este juguete y no les pasa nada”. Al contrario, se divierten. Alguien cercano que lo tiene y no le ha pasado nada, insinúa que quizá tu hijo es demasiado revoltoso o curioso o “bicho” ¿aceptarías la idea de que la razón es que tu hijo es un mediocre que no ha sabido manejar el juguete?. Luego es posible que tropezaras con la vergüenza ¿cómo reconocer que he dejado en sus manos ésto? ¿me verán como un mal padre, un irresponsable?. Pero al final decides que vas a denunciarlo, que un juguete de estas características no puede estar en el mercado. Investigas y te das cuenta que es una empresa no profesionalizada, que utiliza materiales inadecuados y que no se rige por ninguna normativa, y que ademas anteriormente tenia otro nombre y recibió numerosas denuncias. Conoces otros casos, incluso donde el riesgo de la salud es mucho mayor que el de tu hijo. Este juguete lo están adquiriendo colegios y hospitales. El riesgo se multiplica. Es cuando te reafirmas y descubres que denunciar es el mejor modo de ayudar a prevenir futuros casos. Además, descubres que en otros países ya fue denunciado y que la legislación impide que este en el mercado.

Si aplicas este símil al trabajo mal llamado “inteligencia emocional y liderazgo” llevado a cabo por 4mar (antes PIDE) te das cuenta que personas sin formación médica ni psicológica llevan a cabo talleres de superación personal por medio del “coaching coercitivo” (es decir, una forma de lavado de cerebro) para cambiar la vida (ilusoriamente) a  los que entran a cambio de grandes ingresos.

Su sistema es piramidal:  progresivamente van “enrolando” a personas para que a su vez “enrolen a otras”. En la última parte de la formación es requisito para continuar el haber “enrolado” a otros. Utilizan la manipulación y coerción, usando técnicas de coaching, Gestalt, PNL….pero de forma tremendamente agresiva, llevando a la persona a bucear en su vida y en aspectos dolorosos, pidiendo continuamente que CONFIES (también los bancos actualmente te piden esto).