Mi experiencia con un charlatán

Yo digo: ¿Por que él no me quiere ayudar?

Contesta: “Si el otro se equivoca, a veces hay que ayudar, a veces no”.

“Tu ruptura era una realidad muy real, aunque  alguna vez vi posibilidad de pareja feliz. La razón es esa, te resistes a pulir todas esas asperezas que tiene. Trabajarte a ti misma. Tu trabajo anterior (refiriéndose a otras “terapia”s, libros, o cualquier otra manera de crecimiento personal) ha sido nulo. Aquí has llegado bastante tocada internamente, aunque por fuera parecías sana, tu no tenías paz”.

“Ha de morir tu ego, tu punto de vista singular. De verdad sólo hay una, y la logras sintiéndola. Religiones hay varias”.

“Yo no entro en el juego que tiene todo el mundo, de pelearse, los puntos de conflicto. Cuando en un lugar estoy cómodo yo soy bromista, pero en una reunión en la que haya conflicto,  cuando las personas no están de acuerdo yo no hablo, me callo, sólo observo, me aparto. Esa es la reacción inteligente”. (Y pienso yo, claro, no quieres nunca discutir con quien no esté de acuerdo contigo).

Supongo que son estas las palabras las que han conseguido que a mi ex pareja y a su amigo frecuentemente les resbala cuando alguien se enoja o se contraría o les lleva la contraria o se acelera por algo. Y en la intimidad nosotros 3 comentan: “A tal persona ‘algo se le remueve’ si sacas tal tema, tiene una carga emocional no limpiada, y le surge así, pobre gente ignorante. Que suerte tenemos de haber hecho el trabajo que hemos hecho, nos hemos enfrentado a nuestros miedos, pero hemos limpiado nuestras cargas, y lo vemos todo desde el segundo piso, vemos a los pobres ignorantes en la planta baja”.

“Te falta humildad. Es la llave que abre todas las puertas. Si te trabajas, tu pareja volverá”. Y yo, llorando claro, digo: ¡Pero puede volver a dejarme!

“Todos estos conflictos, tus palabras, son fruto de esas historias internas que tienes que trabajar. Si te trabajas, el miedo desaparecerá. Que tu pareja volviera a dejarte podría ocurrir, tan probable como que a mi esposa se le gire la cabeza y me abandone a mi”.

“Tu no le conoces como es por dentro. Habéis compartido emociones. Él aún no ha abierto su interior hacia ti. El otro es capaz de abrirse sin miedo a que el otro le rechace, a que le encuentre mal lo que hizo, lo que fue en su pasado. Lo que él probablemente ha sentido contigo es que no se puede dejar ir, ha de ir con pies de plomo. Tu emites unas vibraciones que dicen: Cuidado, soy peligrosa”.