Mi experiencia con un charlatán

Como si estuvieras viendo una película muy impactante esas sensaciones que imaginas te provocan fuertes emociones, lloras, gritas, te desesperas. Es muy fuerte, muy fuerte. A continuación, siguiendo en el estado de semihipnosis, te lleva a un paisaje idílico, una playa paradisíaca, por ejemplo, o un túnel luminoso por el que te acompañan dos seres de luz. Te despiertas tras esto y te vas con un buen sabor de boca. Te dice: “Hoy has hecho una limpieza impresionante; el trabajo que has hecho, si no fuera por la “terapia” que has seguido, te hubiera costado años hacerlo. Estarías con ese “trauma”, ese desorden interior que te hace infeliz. Prueba superada, lo estás haciendo muy bien”.

Realmente es muy divertido, muy apasionante, es como ver una película súper fuerte, en la que tu eres el protagonista y el guionista. Y la historia empieza mal (con tus miedos, con el abandono que te inflingió tu madre, con el estrés que sufriste en aquel lugar de trabajo…) pero termina súper-bien, con un árbol que te abraza y te mece y te da su amor.

Te prohíbe hablar de esto con nadie, para no interferir en el ‘efecto sorpresa’  necesario para la “terapia” si quisieran llevarla a cabo. Sólo recomiéndalo a quien tengas realmente mucho aprecio, a quien quieras salvar. No vale la pena que malgastes tu energía en personas que no sean realmente importantes. Hay gente que ya están perdidos (como tu madre, tu padre, tu hermana), no les hables de esto.

Si además de entrar en el estado semihipnótico, te duermes, estás hipnotizado. En este momento tu inconsciente está abierto delante del terapeuta. Te pueden dar instrucciones como “solo tienes que relacionarte afectivamente con las personas que hacen la misma “terapia” que tu, los demás son ignorantes”, del mismo modo que a la gente que deja de fumar con la hipnosis les dijeron algo como “si te ofrecen un cigarro di ‘no’ “ y la persona dirá ese ‘no’ sin saber por qué, del mismo modo que mi pareja me dijo el día que me dejó “no sé decirte por qué, pero tengo que dejarte, nuestra relación tiene que terminar, no te puedo dar ninguna razón, tampoco la tengo para mi, me sale así, lo siento así, no me lo explico, ya sé que no hemos tenido ninguna discusión, sé que hace 24 horas estábamos super-enamorados, muy contentos con la suerte que habíamos tenido de encontrarnos, nos dijimos que éramos un equipo de 2 personas que iríamos juntos por el mundo; los últimos 5 meses han sido súper-felices, te esperé durante casi 3 años y apareciste y ha sido una experiencia de amor verdadero inolvidable, pero ahora nuestro camino juntos ha llegado a su fin, nuestros caminos ahora se separan. No sé nada más, no sé por qué pero estoy seguro, pocas veces he estado tan seguro de algo como ahora, lo nuestro ha terminado, no hay vuelta atrás.”