Carta de Conny Larson a Sai Baba

Mientras tanto, tú le ‘manifestaste’ 1,000 dólares para que pudiera pagar por su boleto e irte a visitar en Kodaikanal en junio de 1999. Le dijiste que esta vez trajera a su madre. El joven se regresó en total confusión y yo también. De todas formas, decidí que si él se regresaba a la India, yo lo seguiría, ya que él había solicitado mi ayuda, como persona conocida que yo era en la organización Sai…Francamente, yo había decidido protegerlo para que no lo molestaras más. Regresamos en junio de 1999. Su madre iba a ir también, pero después. Llegamos a Puttaparthi con los ojos bien abiertos, ansiosos por averiguar qué era verdad y qué no. No te demoraste mucho en llamarnos, debido al ‘Golden Boy’. Enseguida te le viniste encima, tan abiertamente flirteando, que otros comenzaron a darse cuenta de lo que estaba pasando, y después de tu segunda y última entrevista con el muchacho, se hizo tan obvio, que las personas comenzaron a reaccionar y cuestionar qué era lo que estaba sucediendo. Ya no cabía duda, pero por nuestra propia seguridad decidimos mantenernos callados hasta que saliéramos de la India de una vez y para siempre, puesto que nuestra relación contigo ya estaba aclarada. No había duda de cuáles eran tus intenciones con nosotros.

Todos fuimos usados y tal parece que todos los líderes tenían conocimiento de esto, pero callaban, por el hecho de ser tan destacados o por lo que fuese.

Cuando regresamos a nuestro país, el ‘Golden Boy’ se dirigió a todos los líderes de la Organización Sathya Sai de Suecia con el propósito de que se hiciera una reunión en la cual esto pudiera ser ventilado y aclarado. Yo fui invitado, al igual que otras víctimas a que compartiéramos nuestras historias. La reunión escandalizó a la Familia Sai de Suecia y la mayoría dejó la Organización y a ti, Sai Baba, directamente. Algunos se negaron a creer y se quedaron como los nuevos líderes de la Organización.

Desde entonces, se está corriendo la voz por todo el mundo y víctimas de todas partes están saliendo de las sombras contando prácticamente la misma historia acerca de ti. Por todo el mundo tu nombre y el de tu organización están siendo puestos en la lista de inmundicias. No hay vuelta atrás y tu nombre y reputación siempre serán las de: “El hombre que se llamó a sí mismo el Avatar de Avatares pero demostró ser un simple sujeto con deseos sexuales por muchachos jóvenes. El hombre que le mintió al mundo entero usando el nombre de Dios y el amor como herramientas. El hombre que usó el conocimiento y la sabiduría de otros como propios y pretendía ser una luz de guía para la humanidad. Finalmente expuesto por los inocentes a quien molestó.”