Carta de Conny Larson a Sai Baba

¿Recuerdas cuando vine a ti en Puttaparthi después de unos años de ausencia y traje conmigo a mi prometida? Vinimos para que bendijeras nuestro matrimonio. Durante la entrevista me preguntaste si yo sabía lo que le pasaba a la mantequilla en el fuego. Te contesté que se derretía. Tú me miraste profundamente a los ojos y dijiste: “¿Quieres derretirte?” Tú te estabas refiriendo a mi novia como el fuego. Inocentemente te dije: “No, no quiero derretirme”. Entonces me dijiste: “No te cases, tú me perteneces a mí, estás casado conmigo.” Te volteaste hacia mi prometida y le dijiste que me dejara. Por supuesto, ella te obedeció, al igual que todo el mundo, se quedó en la India y se convirtió en la amante de tu intérprete, Anil Kumar.

Por años la tuviste en la India indicándole que Kumar se iba a divorciar de su esposa y casarse con ella. Ella te escribía cartas diariamente, que tú recibías en Darshan, en las que ella te hacía preguntas sobre este hombre una y otra vez. Siempre dices que tú mismo lees todas las cartas. ¿Por qué no le contestaste que ella nunca se casaría con este hombre? Ella fue usada todos esos años, al igual que todos nosotros, para tu beneficio propio. Ella se convirtió en una fábula en la India y tu fuiste partícipe en llevar a la mujer con quien se suponía que yo me casara al bajo nivel de satisfacer los deseos sexuales de tu intérprete.

Cuando me enteré de esto, un par de años después, intervine en el asunto y ella finalmente terminó su relación con Kumar. Después fue amenazada de muerte y se le avisó que se mantuviera callada. Ella aún vive en Puttaparthi negando lo que le ocurrió.

¿Valió la pena? Destruir el amor entre dos jóvenes, separando al uno del otro y regalando a uno de ellos, como amante, a un hombre mayor que ya tenía esposa y dos hijos. ¡Con qué propósito hiciste eso, Baba? A fin de cuentas ¿de qué te sirvió?