Carta de Conny Larson a Sai Baba

¿Estabas consciente del miedo que activaste en mí cuando me acosaste sexualmente? Si eres la persona que quieres que creamos que eres ¿no se te ocurrió que en lugar de estar dándome felicidad y amor solamente invocaste mi temor al nivel más profundo? ¿Estás consciente del hecho de que yo dejé de oír mi voz interna desde ese momento y me convertí en tu prisionero por veinte años?

Desde ese día yo estuve totalmente en tus manos y tu organización me mantuvo allí usando palabras de amor y sabiduría. En lugar de reaccionar como un ser humano normal, comencé a alabarte todo el tiempo que estaba despierto. ¿Estuviste consciente de que me estabas violando espiritual y físicamente y que me molestaste durante todos esos años?

Yo llegué tan lejos que me convertí en el Coordinador Espiritual de tu organización. Fui a conferencias, hablé por radio, escribí un libro, traje a miles a tus pies.  Di pláticas por todo el mundo y conté la bella historia de mi relación contigo y tu misión. En todas partes las personas vinieron a oír por cientos, sí, algunas veces hasta miles. Seguí pensando que éste era mi deber, como siempre me dijiste. Esta relación especial contigo era mi más profundo secreto y te creí cuando me dijiste que yo era el único merecedor de ese trabajo tan especial.

Yo estaba tan oriundo por la atención que me estabas dando, que perdí el sentido de la realidad. Durante el tiempo que fui tu prisionero, regalé mi empresa en Sri Lanka. Regresé a Suecia arruinado a petición tuya en 1980 y comencé el hogar para drogadictos y criminales, el cual todavía manejo y se ha convertido en un instituto muy conocido.