Carta de Conny Larson a Sai Baba

Cuando me bautizaste como Sathya (Verdad) parece que no sabías con quién estabas tratando.  En mi infancia fui traicionado por adultos, perdí mi voz y la habilidad para hablar, pero podía rogarle a Dios que me ayudara. Tomó años, se probó de diferentes maneras, hasta con las tuyas, pero finalmente triunfó la verdad y yo fui traído de nuevo a mi propia voz interior y por lo tanto a mi relación con el Dios interno. Ahora ofreceré esto como testimonio para todas las personas del planeta, especialmente para los chicos jóvenes y sus padres – que no dejen que sus hijos vayan a Puttaparthi o a ningún lugar donde tú, Sai Baba, residas, ya que todos se arriesgarían a ser colocados en tu altar de apoyo al sexo, Baba.

Tú puedes alegar que estos actos son comunes en la cultura de la India. Lo siento, nosotros contestaríamos que hasta tú tienes que cumplir con las leyes de tu país, como tú mismo nos dijiste a nosotros que teníamos que hacer. Cultura o no cultura, a nosotros en el occidente nos place anunciarte que apoyaremos el Sanathana Dharma (la eterna rectitud); aunque a tu gente no le importe, nosotros protegeremos el patrimonio de Bharat (India).

Esta carta para ti, está escrita directamente por mi mano y puede ser usada como affidávit si es necesario, por cualquier corte del mundo que lleve este caso a juicio. Con mucho placer también te cuento, Baba, que yo atestiguaré como víctima directa de las acusaciones cuando sea que se me llame a hacerlo. Ya no voy a estar parado detrás de la ‘cortina de la vergüenza’ ni tampoco lo estarán los otros cientos de jóvenes de todas partes del mundo.