Mis años en una comunidad budista cerrada

2. Mi entrevista con el vampiro

Un día me llamaron de la comunidad entre semana. Me dijeron muy confidencialmente que el Rinpoché había visto en el oráculo que sería muy beneficioso para mi participar en un ritual especial que se iba a llevar a cabo aquella tarde. Verdaderamente, fue una excusa perfecta para terminar mi jornada laboral a la hora normal; y, muy contento, me monté en el coche y subí las cuestas del Garraf hasta la Plana Novella.

Del ritual no entendí nada de lo poco que me explicaron, pero me daba igual: me sentía especial. Sólo participaban los monjes y algunos voluntarios que tenían cargos importantes. También había dos o tres personas muy bien vestidas que yo no conocía de nada.

Al finalizar el ritual el Rinpoché se reunió con las personas bien vestidas y lo monjes me propusieron que me quedara a cenar con ellos. A lo que accedí cada vez más contento. Al acabar la cena, algunos monjes hicieron un ritual muy raro en la puerta, que consistía en tirar cubos de agua mientras recitaban mantras. Al acabar se me acercó un monje y me llevó ante el Rinpoché en persona.

El Rinpoché me dijo que no tenía mucho tiempo para dedicarme, pero que era importante y beneficioso para mí la práctica del monasterio porque había visto en su oráculo (al que llamaba «Mo») que en una vida pasada ya había tenido contacto con su tradición espiritual y que en aquel momento me encontraba en un peligro inminente, aunque no demasiado grave, y que estaba seguro que el ritual de la tarde me serviría para eliminar los obstáculos de mi vida, fueran estos obstáculos como fueran.

En cualquier caso me recomendó que me implicara más en la práctica guiada por los monjes y en el voluntariado, ya que permanecer en el monasterio físicamente me protegería de los ataques de mis enemigos.

Cada vez me sentía mejor. La oraciones parecía que hacían su efecto. La visita con el Rinpoché me dejó fascinado. Sin dudarlo un instante, el siguiente fin de semana, me entrevisté con el monje encargado del voluntariado para ampliar mi compromiso semanal. Comprometí todos los fines de semana cada mes. También aumenté mi cuota mensual al doble de lo mínimo establecido.

De esta forma me convertí en un voluntario de la comunidad.