La historia de un monje de una comunidad budista

Me pidieron que diera un préstamo. Di todos mis ahorros y cuando lo pedí devuelta más adelante, me dijeron que debía ser paciente. Me daban la sensación de que yo era adicto a mi dinero. Del mismo modo, se hicieron cargo de mi armario y el sofá de otra persona. A esta persona se le dijo que era adicto a su sofá y por lo tanto, que él pudiera renacer como un pequeño insecto dentro del sofá en el futuro.

Ya no podía pagar la renta tan alta – porque el centro NTK me obligaba a trabajar más y más para el centro, para «acumular méritos que necesitamos para nuestro desarrollo espiritual» en vez de tener un trabajo mundano o terminar mis mundanos estudios académicos. Se quejaron de mi comportamiento un día después de la fecha que me tocaba pagar el alquiler.  Me advirtieron sobre la cantidad de karma negativo que estaba acumulando al no pagar el alquiler a tiempo. Me sugirieron que debería pedir a mis amigos que me ayudaran y me dieran el dinero. Lo hice; le pedí a un amigo médico y me dio el dinero. Nunca se me devolvieron mis ahorros, así que finalmente decidí «donar» los mismos.

Cuando visité los festivales de la NTK en el Reino Unido, se nos dijo que debemos tener fe en nuestros maestros, que son buenos maestros, que son debidamente calificados. Más tarde me enteré de que mi maestro sólo había estudiado durante dos años con la NTK, y que mi ordenación NTK no fue la ordenación auténtico de un monje budista. A un amigo que se quejó a Gueshe Kelsang acerca de nuestro maestro se le dijo, «Si usted tiene Bodhicitta (una mente pura), verás la Bodhicitta en su maestro.» Así que, por supuesto, mi amigo estaba equivocado; como él no tenía Bodhicitta puro, por lo tanto, él miraba defectos en sus maestros NTK.

No quería recibir la iniciación tantra del Yoga Supremo, pero había recibido tanta presión (manipulación) de mi maestro y del grupo NTK que al final, lo recibí. Después, me dijeron que Gueshe-la ahora era mi gurú raíz, «si dejas a tu gurú raíz, vas a renacer en el infierno y todos tus realizaciones se perderán, y en todas tus vidas futuras, nunca podrás contar con un maestro cualificado.»