La historia de un monje de una comunidad budista

Después, aprendí que carecía de la fe, y que las dudas son el opuesto a la fe y que eso era muy malo. Se me explicó que había tres tipos de duda, pero fue abundantemente claro que tener dudas de Gueshe-la, sus enseñanzas o los maestros de la NTK era el tipo de duda «que me llevará hacia la dirección equivocada».

Cuando estudié el libro Entender La Mente de Gueshe-la, me convencí aún más que estuve en lo correcto cuando tiré mis libros anteriores de Dharma a la basura, porque en las paginas 166/167, Gueshe-la expone,

«Es la mezcla de distintas tradiciones religiosas que es la causa del sectarismo . . . estudiar temas no-religiosas es menor obstáculo al desarrollo espiritual que estudiar religiones de otras tradiciones . . . las prácticas que enseña un maestro serán distintas a los que explican otro maestro, y si intentamos combinarlas, nos confundimos, desarrollamos dudas y nos desorientamos. «

No quería desorientarme o confundirme. Él era el maestro, Él sabia. Mi maestro de NTK me dijo que todos somos seres equivocados  y no nos podíamos confiar de nuestros propios análisis, pensamientos y percepciones.

Lo siguiente que aprendí fue: que Gueshe-la es un Buda; Gueshe-la es completamente confiable y conoce los tres tiempos (presente, pasado y futuro); y mis maestros NTK no eran diferentes a Gueshe-la. Si veo algunos defectos en los maestros, es debido a mi mente contaminada. A diferencia de mí, un ser equivocado cuya percepción no es confiable, los Budas no ven defectos; tienen la «visión pura.»

El siguiente paso para mí fue que me pidieron que prestara mi computadora a la oficina. Cuando la pedí nuevamente (para hacer mis exámenes de la Universidad), me dijeron que había donado el equipo y tenía que estar confundido acerca de lo que decía. Mi maestro me explicó, «A veces no nos acordamos de lo que decimos, ya sabes . . .» Se me explicó que el estudio académico es mundano y no se necesita, es una distracción del Dharma puro. Con el tiempo, mi maestro NTK y sus alumnos más devotos me convencieron, y abandoné la idea de terminar mis estudios académicos. No hay necesidad de un título académico, pensaba. Cuando me preocupaba sobreéesto, me dijeron: «no debes pensar tanto».