Experiencias de un ex devoto de Sai Baba

Como todavía tenía parte de mi equipaje en Puttaparthi, regresé en Noviembre de 1999 para recogerlo, llevando conmigo dos páginas del internet para discutirlas con amigos allá. Desafortunadamente, una señora se apoderó de ellas y se las llevó a la policía de Puttaparthi. Entonces tuve que pasar por varios interrogatorios con la policía de allí.

Un tal Mr. Reddy me preguntaba repetidamente de quien había obtenido el material y cual sería la contraseña. Yo le dije que la India todavía era una democracia y que yo podía llevar conmigo cualquier material que tuviera, pero él no le prestó ninguna atención a mis palabras. Le dije que no se necesitaba contraseña para entrar en la red y que todo el mundo tenía acceso libre a ese material. Me envió a una tienda de correo electrónico, acompañado de un policía para que me esperara, pero las computadoras conectadas con Hydrabad son muy lentas, y no pude entrar al sitio.

Finalmente, Mr. Reddy, me quitó el pasaporte y me dijo. Si no me das la contraseña y el nombre de la persona te declaro culpable y no te dejo salir de Puttaparthi! Me trató muy mal, como si yo fuera un criminal, especialmente durante el último interrogatorio y tuve bastantes testigos durante este incidente. Todo esto porque yo había estado en posesión de dos páginas que ni yo mismo había escrito.

Entonces me llevó a mí, a mi esposa y a un amigo norteamericano al ashram y una vez pasada la puerta de entrada, me volvió a hacer la misma estúpida pregunta acerca de la contraseña. En ese momento no podía entender por qué lo estaba haciendo, pero ahora me doy cuenta que nos estaba mostrando a alguna gente o a algún miembro de la directiva de la organización que nosotros no podíamos ver o reconocer.