El centro de rehabilitación funcionaba como una secta

Cuando ingresan les quitan el dinero, la documentación, todo. Y hablo de gente rehabilitada que no la dejan irse como ellos prometen.

Pudimos ver como a otra chica que tenía un bebé, la separaron de su marido con la excusa de que primero se tenía que rehabilitar, se rehabilitó y luego la excusa de que ambos se tenían que bautizar, se bautizaron, y luego la excusa de que mejor es estar separados, o sea hasta que supimos no los juntaron como corresponde y la criatura crecerá sin padre, ojalá que se hayan escapado.

La gente allí no puede recibir visitas, llamadas ni nada, lo entiendo cuando es la Fase de Desintoxicación pero cuando han pasado varios días lo normal es que puedan tener contacto con la familia, pero ellos nada los aíslan completamente y les lavan el cerebro.

Viendo estas cosas, le pedimos a los responsables que nos dejaran salir que no aguantábamos más, a lo cual ellos nos proponen llevarnos a otro de sus centros, diciéndonos que allí estaríamos bien y que todo sería distinto, que estaríamos con dos matrimonios y más tranquilas.

Lo cual lógicamente no les creímos, pero al menos estaríamos más cerca de capital y más cerca de todo para pedir ayuda, lo cual aceptamos y nos llevaron allí.

En esa casa, vivimos un infierno, porque el matrimonio responsable de esa casa nos vigilaban todo el tiempo y no entendíamos el porqué o mejor dicho sí, porque en esa secta todo se sabe y seguro les habían avisado que no aceptábamos fácilmente las reglas impuestas y que nos estábamos dando cuenta de las cosas.