El centro de rehabilitación funcionaba como una secta

Los responsables de ese centro era un matrimonio, pero en segundo lugar después de ellos había otra responsable que se había rehabilitado de las drogas y con los años llegó a ocupar cargo de responsabilidad como de estar al frente de esa casa cuando el otro matrimonio no estaba. Ella era una persona fría, despiadada, le gritaba a la gente y les hacía trabajar muchísimo.

Nos hacía levantar a las 7 de la mañana para orar y leer la Biblia sin importarle si el día anterior nos habíamos acostado tarde, había personas mayores que las hacían trabajar mucho y ella como si nada igual las hacía levantarse a esa hora.

Recuerdo el caso de una interna, una señora mayor que estaba recién salida del hospital por una operación y no les importó nada, la pusieron a trabajar en la parte de la cocina durante todo el día, sin tener piedad de que no podía caminar ni hacer esfuerzos, eso nos partía el alma.

Vimos como a gente que quería irse, las dejaban tiradas en medio del monte sin importarles si eran personas mayores, o si hacia frío, calor o si era de noche, madrugada etc. etc.

Conocimos una chica que tenía una hijita  estuvo allí durante diez años porque le habían prometido que le harían los papeles legales, cuando descubrió que le habían mentido decidió irse, le montaron un escándalo le abrieron el equipaje y le sacaron ropa que ellos mismos le habían regalado y la obligaron a que la devolviera; hacía mucho frío y a las 9 de la noche la metieron a ella y a su hijita en una furgoneta.