El centro de rehabilitación funcionaba como una secta

Después de esos días nos regresaron de nuevo a esa finca y a mi madre a seguir cortando las etiquetas de mango y a mi limpiando en el rastro. Pero a raíz de todos los nervios que pasamos, no comíamos, comenzamos a tomar tranquilizantes (cosa que nunca lo habíamos hecho), había un momento que ya no nos importaba nada.

Mi madre solo le apetecía dormir y dormir y a mi también. Hasta que alguien muy cercano al fundador, visitó la finca y nos vio que estábamos fatal físicamente y psicológicamente y decidió ayudarnos a salir, el nos ayudó a ponernos en contacto que personas que nos ayudaron a salir.

Cuando ya teníamos confirmado el día y la hora de salida, el tema era que nos dejaran salir.

No fue nada fácil nuestra salida, cuando se lo comunicamos al matrimonio responsable, se re enojaron y hasta último momento nos impidieron la salida, sino fuera que les amenacé con denunciarlos, todavía seguiríamos allí.

No les quedó otra que dejarnos salir pero antes nos gritaron de todo.

Luego una furgoneta nos llevo hasta Madrid a retirar el resto de ropa que había quedado en casa de los responsables de allí, y luego a la estación y luego a la LIBERTAD, cosa que no lo podíamos creer, ¡¡¡ESTAR LIBRES!!!!!.

Eso si el haber pasado por alli me trajo consecuencias graves a mi salud, apenas llegadas a Valencia, fuimos al médico y nos hicimos análisis, los de mi madre salieron bien, pero los míos fatal, estuve a punto de tener leucemia derivada de anemia nerviosa, a raíz de los nervios que pasé y la falta de apetito me debilité, cogí anemia muy grave, tanto que la doctora se asustó muchísimo y me sometió a un tratamiento intensivo, tuve mas de un año para poder recuperarme de ello.

Quiero dar mi testimonio para poder ayudar a las personas que son víctimas de estas sectas, de estas sectas que solo usan el nombre de Dios como tapadera para tener mano de obra barata.

Porque Dios es un Dios de amor y no como lo hacen ver ellos, de que Dios es malo.

Lavan el cerebro a la gente diciéndoles que fuera del grupo no lograrán nada, a nosotros nos lo vivían diciendo.

El primero tiempo fuera, nos costó muchísimo en el sentido que teníamos la sensación de que todo lo que hacíamos era malo o pecado, hasta que gracias a Dios el nos ayudó a sacar todo eso y salir adelante.