El control férreo de los adeptos en TVIND

Lavado de cerebro. Annelie, Lisa y Stina son ex adeptos de la secta “Grupo de Profesores” que se encuentra detrás de la sociedad U.F.F. Este artículo da cuenta del terror psíquico que ejerce el líder a fin de hacer trabajar duramente los miembros. Incluso los empleados en los comercios de U.F.F. en Estocolmo son manipulados y se les persuade a “declararse dispuestos a trabajar en África”.

En la puerta de la vivienda pone Österdahl. Un acatarrado ex estudiante de bachillerato de Finlandia nos abre y nos enseña la casa. Diez camas en dos cuartos, sacos de dormir, colchones, un aire cargado y mucho humo de cigarrillos imposible de despejar. Aquí viven diez jóvenes que trabajan nueve horas diarias y seis días a la semana sin remuneración. Están amortizando una deuda.

Se les denomina trabajadores de solidaridad y les traen de todo el planeta. Trabajan para U.F.F. [Ayuda al desarrollo de Pueblo a Pueblo], y deben compartir una vivienda que U.F.F. alquila en la localidad de Rinkeby. Reciben 300 coronas a la semana para comida y dietas. Sólo en el mercadillo de U.F.F. en la capital ya hay siempre entre uno y tres jóvenes extranjeros que así trabajan  gratis. Amortizan una deuda contraída con Amdi Petersen, trabajan para pagar la matrícula de la escuela.

Aunque trabajan para U.F.F. –en los comercios, la selección y recogida de ropa, en el mercadillo– U.F.F. no lleva ninguna responsabilidad para ellos, afirma la mismo asociación. Su jefa es la danesa Else-Marie Pedersen. Les suele visitar una vez a la semana para controlarlos. Else-Marie Pedersen trabaja para el organismo de reclutamiento de la secta Grupo de Profesores.