Mi paso por una fundación de supuesta ayuda humanitaria

En las viviendas no podemos tener estufa, pero él tiene estufa de leña y se la cortan y le encienden el fuego. Su hermano estaba en la cárcel y es el único que está asegurado.

No tenemos gel para ducharnos, ni detergente para la ropa. Nos peleamos por un litro de leche y ponen a madres con hijos mezclados con gente con problemas psicológicos, hombres enfermos, sin importar quién entra. En la casa en la que vivía, éramos 16 personas, incluidos los niños. Mi hijo se meaba en la fregona porque nunca estaba libre el baño. Los tres últimos meses, no tenía ni leche, ni gel para la higiene, ni detergente, nada para lo más básico y si pides es peor porque te hacen sentir que no tienes corazón ya que, si lo hubiese te lo darían.

Es un tanto complejo explicar de lo que se habla allí. Se habla del amor, empatía, solidaridad, etc., también hablan del perdón, de la compasión, se habla de cosas que si la realidad fuera buena -estaría bien-, pero lo que se habla allí no tiene nada que ver con lo que se vive allí. Algunos sufrimos abusos de todo tipo, físicos, psicológicos el que más y te hacen sentir nada, te anulan como persona. Hace unos meses, abusaron de un menor de 8 años que tiene una discapacidad psicológica. El fundador no quiso que se denunciase el caso y además, le pegaron a una de las madres que quiso denunciar y que pudo escaparse por la ventana.

Tendría que ir alguien como voluntario infiltrado para grabar las asambleas que son una vez a la semana. Ahí es en donde más te humillan y te vejan delante de toda la comunidad. En la Asambleas nadie habla, sólo él y su mano derecha que vive allí con cinco hijos y su mujer. Roban de todo lo que se recoge de la caridad. Les dieron un apartamento dentro de la Fundación para ellos solos. Roban comida, ropa, teléfonos, de todo, pero no les pasa nada, aunque también insultan, agreden y marginan a cualquiera, sobre todo a los extranjeros (en especial, a los de Marruecos).

Las personas voluntarias vienen en su mayoría a divertirse y a ellos, les tratan bien. Algunas de las personas voluntarias, mantienen relaciones sexuales con jóvenes de 16 años de la Fundación. Se los llevan a divertirse e interesa que vengan por el dinero que dejan y para realizar algunos trabajos. La mayoría, no se preocupan por las madres con hijos que vivimos allí y no se enteran mucho de las injusticias. Además, a los voluntarios y voluntarias, se los llevan a los baños reales de Santa Fe por la noche.