Un año dentro de un grupo de inspiración Gurdjieff

Un comentario recurrente era: «No me quieren».

Personalmente, comenté un problema personal con mi madre, que nos había hecho sufrir a las dos. El Maestro me dijo que mis padres no me querían, que querían una imagen ideal que tenían de mí, pero no lo que soy realmente. Finalmente entendí el método utilizado para persuadir a la gente a alejarse de su entorno.

Y es en este punto que dejé de asistir al grupo…

Cuando uno abandona el grupo, no puedes tener contacto con los miembros, se trata de la ruptura final. Uno es aislado del grupo y el grupo se aísla.

Original publicado en Bulles (2011), «Un an dans un groupe d’inspiration Gurdjieff»,  1-7 [www.unadfi.org]. Traducido por Miguel Perlado.