Mis años perdidos en un movimiento esotérico

19. Se espera que los estudiantes avanzados asistan un mínimo de dos veces por semana al centro y tomen parte activa en otras actividades externas, si no se les puede pedir que abandonen el grupo o son sutilmente separados del grupo.Cuando uno no está haciendo como debería, es condenado a un sutil ostracismo. Estas presiones provienen sobretodo del profesor, ya no tanto del grupo de compañeros.

20. Los profesores / instructores emplean técnicas para recaudar fondos tales como decir que cuanto más dinero se dona al grupo más karma te va a pagar, por lo que es un buen signo de compromiso dar dinero al grupo porque permite estar más cerca de la Enseñanza.

21. También dicen que si uno está teniendo problemas personales con la Enseñanza, lo mejor es asistir con mayor frecuencia a las clases. Cualquier duda o escepticismo se deben al propio ego o a la magia negra. Nunca se debe a que algo ande mal en el grupo o en sus líderes. Incluso si pasa algo con sus líderes, el problema es siempre de la persona y ya no del grupo, por lo que deberá esforzarse aún más en estar cerca del grupo. En definitiva, el grupo nunca tiene la culpa: el problema siempre recae en el individuo.

22. Este grupo se presenta como un grupo benéfico cultural, educativo y de meditación, pero tras esta máscara lo que buscan de hecho es reclutar a más miembros para formar parte de sus rituales ocultos y de la veneración a Samael.

Testimonio de un ex miembro de un movimiento esotérico de Australia. El presente testimonio fue traducido y adaptado al español por Miguel Perlado. Agradecemos a CIFS su consentimiento para utilizar el testimonio en la página de la AIIAP.