Mi experiencia en la formación Grinberg

Hola quiero compartir aquí mi experiencia. Conozco bastante bien varias “terapias” porque mi hermana y yo pusimos nuestra confianza en varias de ellas con resultados nefastos. A pesar de que ambas tenemos estudios superiores, negocios propios y sentido común, cuando te sientes mal y quieres mejorar, buscas, pruebas y crees demasiado y es aquí donde está el peligro de encontrar farsantes que no sólo no sanan sino que también perjudican. Ella probó con las constelaciones familiares, terapeutas energéticos, espirituales y varias técnicas psicocorporales, todos ellos decían ser lo mejor y poder resolver todos sus problemas.

El resultado general fue que cada vez sus problemas  para relacionarse con la gente eran más fuertes porque con tanta teoría sobre quien era ella, que le había pasado en su infancia, y que tenía que hacer y pensar etc… se olvidó de la práctica, vivir! y también cada vez sufría más porque la convencieron de que la manera de llevar una vida sana y curar las viejas heridas era perdonando a sus padres y a dándoles las gracias porque le habían dado la vida, con lo cual consiguieron convencer a una persona abusada y maltratada  que debía perdonar y agradecer toda la crueldad recibida. Siniestro verdad?

Yo por mi parte tras una larga búsqueda acabé en una de las técnicas más bestias, el Método Grinberg, me enganchó mucho y me pareció un atajo, porque te hacen creer que con sus teorías puedes hacer lo que quieras en la vida, porque te convencen que no hay límites para nada. En seguida se me pasó un dolor de espalda habitual que tenía y como además estaba en un momento muy difícil de cambio de trabajo y de país, me sentí entendida y recogida y creí que había encontrado la panacea. Ahora en la distancia veo que fue un acto de manipulación tras otro, aunque estuve con varios practicantes (como ellos les llaman a los supuestos terapeutas) todos te leen los pies y te dicen cómo eres en realidad, porque como tú o tu entorno te percibes es mentira, solo ellos ven la realidad y te dicen qué tienes que cambiar y cómo. Mi vida la conducía literalmente mis practicantes,  llegaron a decirme cuando y con quién podía tener relaciones sexuales, qué alimentos debía no comer, y con qué amistades o familiares debía de relacionarme y cómo. Con el tiempo me convertí en una adepta total y en varias ocasiones hice de “cliente” en clases privadas o exámenes, son sesiones en las que estás con tu practicante, un profesor del método y un traductor (si el profesor es extranjero) en ellas “supervisan” tu proceso personal y a veces el nivel profesional del practicante. Ahora me doy cuenta que eran prácticas peligrosas donde se hacia una total violación a la intimidad y se evaluaba la forma de trabajar del practicante a costa de una persona que encima estaba presente en ese momento y a menudo pagaba la mitad de la clase que eran cientos de euros!