Sai Baba: los descubrimientos

Cuando uno se asocia a Sai Baba, un lavado de cerebro muy sutil comienza a suceder. El sentarse por horas en darshan es parte de esto. Cuando uno ve a todo su alrededor manos juntadas en pose de oración, lo más natural es seguir la corriente. Una vez que uno se ha apegado y se ha de alguna forma asociado, el sentido común y la lógica desaparecen progresivamente, hasta que uno llega al punto de atribuir cada suceso que vive, por pequeño que éste sea, a Baba.

¿Y de aquí para dónde voy? No más gurús. Una vez más, para mí, la verdadera conexión con Dios es interna. Nada de estar desperdiciando mi poder. Yo siento que el sentarse en quietud y hablarle al Dios interior obtiene respuestas reales. Aceptar quien soy en esta vida, y hacer lo mejor que pueda con los dones que me hayan sido otorgados, en el conocimiento de que soy parte del Gran Cuadro, es suficiente.

Conclusión

Si tomo cualquier otro tema examino los pros y los contras audazmente. Por ejemplo donde compro: ¿Está bien el precio? ¿Tienen lo que estoy buscando? O quizá: ¿Es este el automóvil que quiero? ¿Cuántas millas por galón? Costo del seguro, deterioro, costo de reparaciones. O: ¿Está bien hecho el lustre de la pintura? etc., etc. Escojo después de que las condiciones reales me son presentadas. El vendedor de autos no estaba allí esperándome a sabiendas de que me iba dar una experiencia que yo necesitaba para mi vida. Yo me di la experiencia a mí mismo yendo a la sala de exposición. Yo creo que esta actitud también debe ser aplicada a temas espirituales. Pasé demasiado tiempo creyendo lo que otros me contaban – que todo esto era una gran prueba para mí y Swami lo estaba haciendo para darme una experiencia. A través de mis conversaciones y observaciones con Swami, yo sé por mí mismo que ése no es el caso. Yo mismo me di la experiencia, haciéndole caso a personas de muy buenas intenciones cuando me enteré de Swami por primera vez. Ellos por su parte no habían investigado la verdad, sólo se estaban llevando por lo que otros les decían.

Se cuentan fantásticas historias acerca de los supuestos poderes de Sai Baba, pero después de cinco años de búsqueda no he encontrado ni una que sea real. Todo ha sido información de segunda mano. La gente repite estas historias de buena fe y dicen «Yo sé que eso fue así», ¿pero como saben? Ellos no estaban allí.

Todo lo anteriormente escrito es información de primera mano.