Sai Baba: los descubrimientos

Esto sucedió en el Downe House Public School (cerca de Newbury), donde una serie de retiros se llevaron a cabo en la escuela durante las vacaciones. Sin embargo, cuando los nuevos devotos habían asistido a más de un fin de semana, eran abordados en privado y les daban el número de una cuenta en el Banco de la India en Andra Pradesh, al cual se pueden enviar donativos.

En ciertas ocasiones a las personas que parecían fáciles de engañar, se les daba un párrafo escrito para que éste fuera insertado en sus testamentos para hacer donaciones. A estas personas se les hacía creer que al enviar dinero al Sathya Sai Medical Trust en la India, (Fideicomiso Médico Sathya Sai en la India) éste era deducible de los impuestos sobre herencias, ya que el Fideicomiso de la India es una beneficencia registrada en el Reino Unido, lo que, por supuesto no es cierto. Tales donaciones no son deducibles de los impuestos de herencia. La mencionada alegación de fraude está sustentada por una declaración de un abogado y otros allí presentes.

No es nada sorprendente que el Downe House haya desde ese momento vetado las reuniones de la Organización Sai en su sede.

Problemas personales

Nosotros hemos hablado con personas que habían escrito decenas de cartas sobre serias situaciones personales y no habían recibido respuesta, ni cambio alguno en su situación. Desesperados y desesperanzados, estas personas se volvieron a nosotros como último recurso pidiéndonos que intercediéramos en nombre de ellas con Sai Baba a quien ellas consideraban omnipotente (pero obviamente no omnisciente).

Problemas sexuales

Madres preocupadas y jóvenes de varias edades pedían hablar conmigo en privado acerca de incidentes íntimos que habían tenido con Swami. Me contaron las alegadas actividades sexuales, cada historia duplicando la anterior. Swami llevaba a estos jóvenes y niños con él solo al cuarto de entrevistas privadas, entonces insistía en que se bajaran los pantalones y los masajeaba, muchas veces masturbándolos, y/o insistiendo en sexo oral. Algunas veces les tomaba su semen en su pañuelo. ¡Esto me dejó sin habla! Yo sabía del libro escrito por Tal Brook en los años 70 con el título de «Lord of the Air» (Señor del Aire) en el que el autor describe detalladamente el acoso sexual por el que él había pasado con Sai Baba. Pero este libro siempre fue ignorado por devotos establecidos de largo tiempo y tratado como si fuese una colección de mal intencionadas mentiras por parte de un joven soberbio. Sin embargo, el propio hijo de Faye había sido besado repetidas veces en sus mejillas y los lados de su boca cuando estaba solo con Baba en el cuarto y también tocado sexualmente. Cuando Sai Baba se dio cuenta de que su comportamiento no era bien recibido por el joven, comenzó a regañarlo en las subsecuentes entrevistas con Faye llamándolo «¡Perro loco! ¡Corazón de Piedra!» etc. En esos momentos parecía incongruente; fue sólo después de que comenzamos a viajar por el mundo que lo inconcebible e incomprensible se comenzó a aclarar.

Cuando le pregunté a varios coordinadores acerca de estos perturbadores incidentes que me habían reportado durante mis viajes, me fue dicho que Swami estaba «subiendo el kundalini». Dudé de esto en mi mente. Si él era capaz de hacer cualquier cosa ¿por qué tenía que tocar a los muchachos físicamente, y en especial cuando ellos no estaban de acuerdo.

¿Y qué de las veces cuando los hacía que realizaran el acto sexual con él? A mí me luce que una constante, indefensible y muy seria violación de los derechos humanos más básicos está siendo procazmente perpetrada en nombre de «la divinidad».

Nunca oí historia alguna de muchachas a las que se les subiera el kundalini de esta manera.