Pasos Actuación

¿Qué debo hacer?*

En el caso de que una persona de su entorno se encuentre en el ámbito de influencia de una secta destructiva, debe actuar con rapidez y cautela. Las posibilidades legales de las que dispone están descritas en otra sección. No obstante, será determinante cuál sea la relación personal que mantenga con el afectado (su hijo, pareja, un familiar, amigo, etc.).

Tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

No se haga reproches. En primer lugar, cuando se trata de su propio hijo o de la pareja, intente no reprocharse continuamente. Atormentarse sin cesar sobre qué errores hubiera podido cometer  no ayudará a nadie. Al contrario, de esta manera debilita su propia posición, ya que siempre está a la espera de la palabra de salvación con la que la persona afectada le libere de sus reproches.  Evidentemente, los familiares no deben de perder de vista los riesgos de la influencia de las sectas, pero tampoco deberían permitir que la persona afectada se convierta en lo único de sus vidas. Es importante que oxigenen su propia vida. Sólo así podrán ayudar a la persona afectada.

Su cariño es muy importante. Aún cuando rechace el grupo al que pertenece el afectado, demuéstrele a esta persona su cariño y que no dejará de quererle. Por encima de todo, intente que la relación no se rompa. En conversaciones debe poner en el primer plano su relación personal y no la organización. En el caso de que el afectado sea su hijo y menor de edad, debe hacer valer sus derechos de forma rápida y consecuente, puede recurrir a la ayuda de la Fiscalía de Menores o a la policía.

¡No desespere! El amor, el cariño y la confianza que le ha dado han marcado la personalidad del afectado. Incluso los métodos más refinados no pueden borrar esto.

¡Defina su postura! Durante la conversación con el afectado siempre debe manifestar su posición de forma respetuosa. Quién teme romper un vínculo íntimo con un ‘frente claro’, se equivoca. El asentimiento temeroso no ayuda a nadie. Siga siempre abierto al diálogo, diga clara y sinceramente lo que piensa. Sin embargo, evite hacer reproches (“¿Cómo has podido?). Deje que el afectado le cuente lo que ha pasado. Esto quizá le da al afectado la importante ocasión de reflexionar sobre su propio comportamiento, pues en el grupo no tendrá ni el tiempo ni momento para hacerlo.

Nunca aplique métodos de retención ilegales. No tome medidas que impliquen sacar al afectado a la fuerza del ámbito de influencia de la secta (por ejemplo, la desprogramación). No sólo constituye un delito, sino que además es sumamente peligroso. Existen alternativas para ayudar a salir de una secta, pero implican un trabajo con la familia y en ningún caso pasan por la retención ilegal. Tras la salida, debe recurrir a la ayuda de psicólogos especializados si el afectado se ha quedado desestabilizado, de modo que puedan trabajar conjuntamente con los afectados en la reparación de las secuelas emocionales. Evite ejercer cualquier presión en el caso de que sus esfuerzos no tuvieran éxito: cuánto más fuerte la presión ejercida, más se distanciará el afectado de usted.

Tenga cuidado con los regalos! No envíe dinero u objetos de valor al afectado. Prácticamente nunca llegan a sus manos, sino a las del grupo.

Busque información. Esfuércese para recabar cuánta mayor información sobre el grupo pueda (periódicos, libros, testimonios, etc.). Estas informaciones le ayudarán a la hora de evaluar la situación y las posibles conversaciones con el afectado. También son importantes y de mucha ayuda en el caso de que le acompañara al afectado a una reunión del grupo en cuestión. En esa situación, no sólo confíe en su capacidad de valoración, sino también en información objetiva y contrastada.

¡Documente todo! Documente todos los hechos y datos que guarden relación con el afectado y el grupo (el primer contacto, la captación, el traslado, etc.). Apunte todos los nombres, direcciones y números de teléfonos que tienen que ver con las actividades de la persona afectada dentro del grupo, pues pueden ser de mucha ayuda para acciones relacionadas con la Justicia.

¡Pida asesoramiento! Anónimamente, puede pedir asesoramiento sobre qué hacer y sobre qué posibilidades de acción dispone. No espere ningún milagro, sino consejos e informaciones concretas. Puede consultarnos individualmente a nivel terapéutico o legal si lo necesita. Si lo desea, puede unirse a grupos de afectados que realizamos regularmente. No olvide que no está solo ante este problema.